Una resolución que reaviva el dolor de una de las tragedias viales más conmovedoras de los últimos años en la frontera se dictó de manera oficial, luego de que un juez penal emitiera una sentencia condenatoria en contra de un ciudadano de origen estadounidense, encontrado culpable como el responsable directo de un aparatoso accidente automovilístico que cobró la vida de tres jovencitas en el sector norte de Ciudad Juárez, Chihuahua.
De acuerdo con las resoluciones emitidas por el Poder Judicial del Estado de Chihuahua, en concordancia con los peritajes de la corporación de seguridad vial, el hoy sentenciado responde al nombre de Henry Raigosa. Los informes de la carpeta de investigación detallan que los fatídicos hechos se registraron sobre el bulevar Bernardo Norzagaray, cuando el procesado tripulaba su unidad motriz a un exceso de velocidad flagrante y bajo los influjos de drogas, factores que provocaron que impactara inicialmente contra una camioneta particular.
En una desesperada maniobra por evadir su responsabilidad e intentar darse a la fuga de la escena, Raigosa continuó con su marcha errática y colisionó de forma violenta contra un segundo vehículo, en el cual viajaban las tres adolescentes. La fuerza del choque proyectó dicha unidad hacia los carriles de circulación contraria, provocando que un tráiler de carga pesada que pasaba por el sector la impactara de lleno, terminando de forma instantánea con la existencia de las menores, quienes en ese trágico momento se dirigían con ilusión a comprar un vestido para una fiesta de 15 años.
Ante la contundencia de las pruebas presentadas por la representación social, la autoridad judicial determinó imponerle a Henry Raigosa una pena de 3 años y 6 meses de prisión efectiva. Asimismo, la sentencia contempla la obligatoriedad de cubrir un pago económico de 10,500 pesos destinados a la reparación de los daños causados a la infraestructura urbana del municipio, así como una indemnización de 90,000 pesos en favor de la empresa transportista afectada por las averías provocadas al camión de carga. Debido a la gravedad de la conducta omisiva y al deceso de las tres víctimas, el juzgador negó explícitamente cualquier beneficio de libertad condicional al sentenciado.