Intensas olas de calor azotan Chihuahua durante la primavera, causando preocupación por la salud de la población. Las altas temperaturas, consecuencia de la ubicación geográfica del estado en el desierto más extenso de Norteamérica (que ocupa el 36% del área desértica del continente) y la falta de lluvias, provocan casos de insolación y deshidratación. Los síntomas de insolación incluyen dolor de cabeza, mareos, náuseas, vómitos, sudoración excesiva o ausencia de sudor, y piel enrojecida.
Para prevenir estos problemas, se recomienda caminar a la sombra, usar ropa ligera, sombrero y gafas de sol, consumir comidas ligeras y frescas, beber abundante agua y evitar bebidas alcohólicas. Recientemente, siete senderistas fueron rescatados en la carretera 45 a Ciudad Juárez, con una mujer fallecida por insolación.
La Secretaría de Salud reporta dos casos de insolación o deshidratación desde marzo en Ojinaga y Ciudad Juárez (una mujer de 35 años y un hombre de 65 años), sin muertes registradas en zonas pobladas hasta el momento.
Meteorólogos prevén olas de calor superiores a 40 grados centígrados este verano. Se hace un llamado a la población a tomar precauciones y protegerse del calor extremo.