La limpieza del hogar, una tarea cotidiana y necesaria, puede convertirse en un grave peligro si se mezclan productos químicos sin conocer sus reacciones. Al combinar ciertas sustancias, se pueden desencadenar reacciones químicas que liberan gases tóxicos, poniendo en riesgo la salud de quienes los manipulan.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha advertido específicamente sobre la mezcla de productos comunes como el cloro y el amoníaco. Esta combinación, particularmente peligrosa, puede causar irritación severa en ojos, nariz, garganta y pulmones. En dosis elevadas, las consecuencias pueden ser aún más graves, afectando seriamente el sistema respiratorio y derivando en complicaciones de salud significativas.













