Las viviendas abandonadas convertidas en picaderos continúan representando un problema en distintas zonas de Chihuahua, donde estos inmuebles son utilizados de manera clandestina para la venta y consumo de drogas ilegales.
De acuerdo con información oficial, gracias a las denuncias ciudadanas, varios de estos sitios han sido intervenidos, aunque la cifra estimada de inmuebles utilizados con este fin sigue siendo considerable.