Las recientes lluvias e inundaciones registradas en Ciudad Juárez provocaron una caída de hasta el 40 por ciento en las ventas diarias de los comercios locales, de acuerdo con representantes del sector empresarial.
Las afectaciones climáticas complicaron la movilidad en distintos puntos de la frontera, lo que impidió que muchas personas salieran de sus hogares y dificultó que los trabajadores llegaran a sus puestos. Como consecuencia, algunos establecimientos tuvieron que cerrar sus puertas, mientras otros operaron con una afluencia mucho menor de clientes.
Pequeños negocios, entre los más afectados
Los micronegocios y las pequeñas y medianas empresas fueron algunos de los sectores más golpeados por las precipitaciones, especialmente aquellos establecimientos que dependen de uno o dos empleados para mantenerse en funcionamiento.
Las vialidades inundadas obstaculizaron tanto el traslado del personal como el de los consumidores, reduciendo considerablemente la actividad comercial durante las jornadas afectadas por las lluvias.
Para los negocios que trabajan con márgenes limitados y dependen de sus ventas diarias, la disminución de ingresos representa un desafío adicional, sobre todo cuando las condiciones climáticas impiden abrir con normalidad o atender al público.
La situación evidencia cómo las lluvias no solo generan problemas de movilidad y posibles daños materiales, sino que también repercuten directamente en la economía local, particularmente en los establecimientos más pequeños de Ciudad Juárez.