Un santuario hindú con aproximadamente 150 años de antigüedad fue completamente arrasado por el río Ganges en la ciudad de Malda, India. En los últimos días, el nivel del río ha registrado un incremento constante, lo que ha acelerado el desgaste y la erosión de las zonas habitacionales y estructuras cercanas a la orilla.
Esta crecida del agua también inundó el camino que conecta con un puente, dejando prácticamente incomunicada a la isla de Budni. Las autoridades y habitantes se mantienen en alerta, ya que el avance de la corriente sostiene el riesgo de que la erosión continúe provocando más daños materiales en la zona.












