Skip to main content

Estudio revela que el tamaño del cerebro no siempre aumenta con el tamaño del cuerpo

¿Te imaginas que un elefante tenga un cerebro más pequeño de lo esperado? Descubre por qué los humanos y los murciélagos son la excepción a la regla.

Captura de pantalla 2024-07-09 161416.png (Pexels)

Un nuevo estudio publicado en la revista Nature Ecology and Evolution ha desafiado las creencias tradicionales sobre la evolución del tamaño del cerebro. Investigadores de las universidades de Reading y Durham analizaron un conjunto de datos masivo sobre el tamaño del cerebro y el cuerpo de 1.500 especies, revelando que los animales más grandes no tienen cerebros proporcionalmente más grandes.

Durante más de un siglo, los científicos creían que existía una relación lineal entre el tamaño del cerebro y el tamaño del cuerpo, lo que significa que a mayor tamaño del animal, mayor tamaño del cerebro. Sin embargo, la investigación demuestra que esta relación es en realidad una curva, con animales muy grandes teniendo cerebros más pequeños de lo esperado.

"Nuestros resultados ayudan a resolver la desconcertante complejidad de la relación entre la masa del cerebro y el cuerpo", afirma el profesor Rob Barton, coautor del estudio. "Nuestro modelo tiene una simplicidad que significa que ya no son necesarias las explicaciones elaboradas anteriormente: el tamaño relativo del cerebro se puede estudiar con un único modelo subyacente."

¡Permanece conectado! Síguenos en nuestro canal de difusión en WhatsApp para mantenerte informado de las noticias más relevantes de Ciudad Juárez.

Si bien los animales más grandes no siguen la regla general, los humanos sí lo hacen. Nuestra especie, el Homo sapiens, ha evolucionado cerebros excepcionalmente grandes a un ritmo 20 veces más rápido que cualquier otro mamífero.

Los investigadores identificaron otros grupos de mamíferos que también se desvían de la tendencia, como los murciélagos, que experimentaron una rápida reducción del tamaño del cerebro al principio de su evolución, seguida de un ritmo de cambio muy lento.

"Los resultados revelan un misterio", señala la doctora Joanna Baker, coautora del estudio. "En los animales más grandes, hay algo que impide que los cerebros crezcan demasiado. Si esto se debe a que los cerebros grandes más allá de cierto tamaño son simplemente demasiado costosos de mantener, aún está por verse. Pero como también observamos una curvatura similar en las aves, el patrón parece ser un fenómeno general: lo que causa este 'techo curioso' se aplica a animales con biología muy diferente".

Para esta y más información, síguenos en nuestras redes sociales. En Facebook nos encuentras como TV Azteca Ciudad Juárez, vía Twitter @AztecaJrz. Instagram @tvaztecaciudadjuarez en TikTok @tvaztecaciudadjuarezo también visita más notas en nuestro sitio https://www.aztecaciudadjuarez.com/

CONTENIDO RELACIONADO