La difusión de una fotografía que muestra a la figura original de “La Pascualita” en un nuevo aparador dentro de la Ciudad de México provocó una ola de reacciones entre usuarios de redes sociales, quienes lamentaron el distanciamiento del maniquí de su sede tradicional.
A través de diversos comentarios en plataformas digitales, ciudadanos expresaron su inconformidad y tristeza profunda, asegurando que la emblemática pieza fue sustraída de la tienda de novias en el estado de Chihuahua donde permaneció durante décadas como referente del folclore local.

¿Qué habría ocurrido con la Pascualita de Chihuahua?
De acuerdo con las publicaciones vertidas por los internautas, en el exhibidor original de la capital chihuahuense se colocó de manera temporal una figura distinta, la cual catalogaron como una réplica no auténtica pese a que en su momento se sostuvo que se trataba del maniquí genuino.
La controversia reabrió la discusión pública respecto al paradero, la preservación y los derechos de conservación del maniquí, considerado un ícono de las leyendas urbanas e identidad cultural del norte del país.













