La prevención sigue siendo una de las herramientas más importantes para proteger a niñas y niños del abuso sexual infantil, un delito que continúa afectando a miles de menores y que, en muchos casos, ocurre dentro de entornos conocidos por las víctimas.
Expertos señalan que la educación desde el hogar y una comunicación basada en la confianza pueden marcar la diferencia para que los menores identifiquen conductas inapropiadas y pidan ayuda a tiempo.