El ciclista japonés Tomomi Nishikubo logró romper dos récords mundiales al descender por una rampa de esquí marcha atrás. Durante la hazaña, el deportista mantuvo el equilibrio apoyándose únicamente sobre la rueda delantera de su bicicleta.
Este logro fue el resultado de dos años de preparación, en los que Nishikubo consiguió recorrer más de 130 metros a una velocidad superior a los 60 km/h en una pendiente de 37.5°. Con esto, estableció nuevas marcas para el descenso más inclinado con esta técnica y la mayor distancia recorrida en una sola rueda.