Perú registró dos nuevos sismos de magnitud 3.4 en la región de Junín, ocurridos a pocos días de un fuerte terremoto que dejó cinco fallecidos, 32 heridos y casi 400 damnificados. Estos nuevos movimientos telúricos no reportaron víctimas ni daños materiales adicionales.
Sin embargo, el sismo principal causó estragos severos al destruir 52 viviendas, dejar otras 43 inhabilitables y provocar daños en escuelas, centros de salud y carreteras. Las autoridades gubernamentales mantienen las labores de auxilio para atender a las familias afectadas.