Los ataques entre parejas, frecuentemente impulsados por celos, pueden prevenirse con la ayuda de terapia de pareja. Este trabajo psicológico, guiado por un profesional, ofrece un espacio seguro para mejorar la comunicación y resolver conflictos antes de que escalen.
La Organización Mundial de la Salud subraya los beneficios de esta práctica, que ayuda a fortalecer los vínculos afectivos y reducir conductas violentas, promoviendo relaciones más sanas y respetuosas.