El huracán Lowell causó severos daños materiales en viviendas y cortes masivos de energía eléctrica que afectaron a la mayor parte de la isla de Kauai, en Hawái. La tormenta pasó muy cerca de la isla de Niihau catalogada como un huracán de categoría 2, registrando ráfagas de viento superiores a los 129 km/h y un fuerte oleaje que causó destrozos en las zonas costeras.
El impacto del fenómeno meteorológico dejó sin electricidad al 90% de los hogares y comercios en Kauai, mientras que en Oahu más de 30,000 clientes perdieron el servicio. Como medida de prevención, unas 650 viviendas recibieron avisos de evacuación voluntaria y cientos de personas fueron trasladadas a refugios temporales.