Un grave accidente ferroviario se registró cerca de la estación de Lewes en East Sussex, Inglaterra, cuando un tren que transportaba a unas 150 personas se descarriló. El incidente provocó que tres de los vagones se salieran de las vías y algunos de ellos terminaran volcados, dejando un saldo de 20 personas heridas, de las cuales dos se reportan en estado de gravedad.
El descarrilamiento generó momentos de pánico entre los pasajeros, quienes describieron escenas de gritos, humo y polvo en el interior de los vagones donde inicialmente quedaron atrapados. Tras las labores de emergencia, todos los ocupantes fueron evacuados y algunos de ellos recibieron atención médica en el mismo lugar del accidente.