Una trabajadora fue despedida después de volver de vacaciones en Europa, a pesar de que su ausencia había sido aprobada por su jefa. El problema surgió porque la notificación nunca llegó a recursos humanos.
La ausencia fue considerada abandono de trabajo, y 15 días después de reincorporarse fue despedida. El caso generó debate en redes sobre la vulnerabilidad de los empleados frente a errores administrativos.













