Las intensas lluvias registradas durante los últimos días de septiembre provocaron graves inundaciones en Nuevo México, especialmente en el condado de Doña Ana, donde las autoridades decidieron tomar medidas ante las afectaciones ocasionadas por las tormentas.
La Junta de Comisionados del Condado de Doña Ana aprobó por unanimidad la declaratoria de la región como zona de desastre, luego de que las fuertes precipitaciones y el desbordamiento de cuerpos de agua generaran condiciones de riesgo para distintas comunidades.
Ante la emergencia, se realizaron evacuaciones preventivas en algunas zonas, mientras varias comunidades permanecieron bajo estado de emergencia debido a la posibilidad de que las condiciones meteorológicas provocaran nuevos incidentes.
Las inundaciones también dejaron daños materiales en diferentes sectores, afectando a familias que ahora tendrán que hacer frente a las consecuencias de las tormentas. La magnitud de las afectaciones llevó a las autoridades a buscar mecanismos para acelerar la recuperación de las zonas dañadas.
Con la declaratoria de desastre, el condado podrá activar mecanismos de asistencia financiera destinados a apoyar a las familias afectadas y atender los daños ocasionados por las inundaciones.
Las autoridades locales señalaron que estas acciones buscan facilitar la recuperación de las comunidades y atender de manera prioritaria las zonas que resultaron más afectadas por las fuertes lluvias.












