El tabaquismo representa una grave amenaza para la salud pública al estar directamente vinculado con enfermedades cardiovasculares, respiratorias y distintos tipos de cáncer. Sus efectos no se limitan únicamente a quienes fuman, ya que el humo de segunda mano también afecta a fumadores pasivos, incluidos adultos mayores, niños y personas con padecimientos crónicos, aumentando de forma significativa el riesgo de complicaciones de salud.
¿Por qué el tabaquismo sigue siendo un riesgo mortal para millones?
Autoridades y especialistas en salud recomiendan tomar medidas para abandonar el consumo de tabaco, desde la terapia de reemplazo de nicotina hasta medicamentos y acompañamiento psicológico. Dejar de fumar reduce de manera considerable el riesgo de desarrollar enfermedades graves y mejora la calidad de vida. Además, remarcan que la prevención y la sensibilización social son claves para proteger a la población más vulnerable.













