Dejar nuestro teléfono celular o cualquier otro dispositivo electrónico dentro de un automóvil durante las épocas de calor representa un alto riesgo de daño irreversible. Especialistas de la UNAM advierten sobre las peligrosas temperaturas que pueden alcanzarse en el interior de los vehículos.
Según técnicos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), un celular promedio está diseñado para operar en un rango de temperaturas y deja de funcionar correctamente cuando se expone a entre 35 y 45 grados centígrados.
El problema se agrava en regiones como Chihuahua, donde la temperatura dentro de un automóvil estacionado bajo el sol puede escalar hasta los 60 grados centígrados. Ante estas condiciones extremas, es "normal" que un dispositivo electrónico dejado en el coche en nuestro estado simplemente deje de funcionar. Es crucial tomar precauciones para proteger nuestros equipos.













