La necesidad de cafeína no se limita a ninguna estación del año; muchas personas consumen café incluso en verano. Según la Organización Mundial de la Salud, la cafeína bloquea la adenosina, un neurotransmisor que induce la somnolencia, lo que resulta en una sensación de alerta y vigilia.
Con el tiempo, el cuerpo se acostumbra a la cafeína y la demanda diariamente, independientemente de la época del año.













