El pez león, catalogado como una especie invasora, se está expandiendo de manera alarmante por el mar Mediterráneo. Esta situación está alterando gravemente los ecosistemas marinos locales, ya que este pez desplaza a las especies nativas y devora grandes cantidades de crustáceos y otros peces.
Los científicos señalan que esta propagación se debe en parte al calentamiento global y a la migración de la especie desde el Mar Rojo a través del Canal de Suez. El control de su población representa un gran desafío debido a que el pez león no posee depredadores naturales conocidos en el Mediterráneo; por esta razón, se ha comenzado a implementar el uso de trampas selectivas para mitigar su impacto ambiental.