Ante un brote del gusano barrenador del ganado detectado en el sur de México, el gobierno de Chihuahua ha decidido reforzar sus controles sanitarios para evitar la propagación del parásito. Las medidas incluyen cercos sanitarios, más vigilancia en casetas de inspección y operativos con apoyo de seguridad pública.
La inversión será superior a los 200 millones de pesos y busca preservar el estatus sanitario del estado, además de proteger las exportaciones de ganado hacia Estados Unidos.