La presa Francisco I. Madero, situada en el municipio de Rosales, fue la sede de la tercera edición del Campeonato Estatal de Aguas Abiertas. El certamen reunió a una numerosa delegación de atletas de distintas categorías, quienes midieron su rendimiento físico e intensidad en el embalse.
La competencia incluyó pruebas de resistencia con distancias graduales que abarcaron desde los 500 metros para categorías iniciales hasta los 5,000 metros para los niveles avanzados.
Consolidación de la disciplina en la entidad
El evento deportivo permitió definir a los nuevos campeones estatales de la especialidad en el estado de Chihuahua.
Asimismo, la justa sirve como plataforma de promoción para incrementar la participación de deportistas locales en la modalidad de natación en aguas abiertas y consolidar el circuito de competencias al aire libre en la región.













