La Secretaría de Salud de Chihuahua descartó que el agua de la llave en la entidad sea la causante de la epidemia de ciclosporiasis que afecta a diversas regiones de Estados Unidos, aunque precisó que tanto el agua como los alimentos pueden actuar como conductores del parásito.
La dependencia explicó que dicho organismo parasitario se expulsa mediante las heces fecales y requiere permanecer expuesto al aire y en proceso de desecación durante al menos dos semanas para convertirse en un agente transmisible.Por su parte, la Junta Municipal de Agua y Saneamiento (JMAS) confirmó que el agua suministrada por la red pública es completamente potable. Aclaró que la tonalidad café o amarilla que eventualmente llega a registrarse se debe a la aplicación de hexametafosfato de sodio, un químico que no resulta dañino para la salud, aunque llega a alterar la apariencia del líquido y pigmentar prendas claras.
Excepción en Rancho Anapra y manejo de alimentos
Las autoridades precisaron que la única zona de la franja fronteriza donde no se recomienda el consumo directo de agua de la llave es la colonia Rancho Anapra, debido a la elevada presencia de sales que podrían no ser aptas para el consumo de menores de edad y adultos mayores.
El titular de la Secretaría de Salud aconsejó consumir los alimentos una vez lavados y aclaró que no existe una indicación sanitaria estricta para desinfectar verduras añadiendo cloro u otras sustancias al agua, argumentando que si un vegetal se encuentra contaminado mantendrá esa condición, por lo que la desinfección del agua no constituye una medida de primera intención.