La noche del 3 de mayo, Ciudad Juárez fue sacudida por un sismo de magnitud 5.8 con epicentro en el este de la ciudad. El temblor fue percibido con gran intensidad por los habitantes, lo que generó una serie de reacciones de alarma y medidas de precaución.
Numerosos residentes reportaron haber sentido el movimiento telúrico con fuerza suficiente para hacer que los automóviles se desplazaran y que objetos colgantes dentro de las viviendas se balancearan notablemente. En un hospital local, tanto pacientes como personal médico se resguardaron bajo las mesas como medida de protección.
A pesar del susto generalizado, Protección Civil informó que no se registraron personas heridas ni daños materiales hasta el momento.













