A pesar de la incertidumbre política y social en Medio Oriente, el precio del petróleo a nivel internacional se ha mantenido por debajo de lo previsto. Esto ha evitado un alza mayor en los mercados globales, trayendo un respiro a la economía internacional.
Esta estabilidad se debe principalmente a una menor demanda por parte de China y al incremento en la producción de crudo en Estados Unidos, lo que ayudó a equilibrar la oferta. Asimismo, los analistas señalan que los inversionistas han actuado con cautela, limitando las variaciones bruscas en los precios.