La alcaldesa de la ciudad de Yachiyota se convirtió en la primera presidenta municipal en Japón en tomar una licencia por maternidad. Para hacer esto posible, fue necesario establecer un protocolo especial que no existía previamente para este cargo público.
A diferencia de otros empleados del gobierno local que ya contaban con este derecho, la situación de la alcaldesa generó debate. Aunque recibió el respaldo de gran parte de la ciudadanía, también enfrentó duras críticas en redes sociales por conservar su sueldo durante el periodo de su licencia.