El emblemático Lago Rosa de Senegal recobró su característico y distintivo color tras años de intensos trabajos enfocados en la restauración de su ecosistema.El entorno natural había sufrido severas afectaciones luego de que una serie de inundaciones redujera de forma drástica la salinidad de sus aguas, alterando tanto las propiedades del acuífero como su tonalidad habitual.
Reactivación económica y turística en la región
Con la exitosa recuperación del cuerpo de agua, cerca de 3,000 trabajadores retomaron las labores de extracción de sal, actividad comercial clave que sostiene la economía de miles de familias de la zona.
Paralelamente, autoridades y pobladores locales proyectan que el regreso del llamativo tono rosado reactive el flujo de visitantes internacionales, impulsando el turismo como otra fuente vital de ingresos para la comunidad.