La mala alimentación, especialmente el consumo de comida ultraprocesada, está cobrando factura en la salud de los mexicanos, con enfermedades que figuran entre las principales causas de muerte. Estos productos, aunque de bajo costo y fácil acceso, representan un riesgo importante a largo plazo para la salud, según expertos.
Estudios médicos relacionan una dieta alta en ultraprocesados con obesidad, diabetes, hipertensión y enfermedades cardiovasculares. Estos alimentos carecen de nutrientes esenciales y se basan en azúcares, grasas saturadas y aditivos. Datos del INEGI indican que en 2025, más de 112,000 personas fallecieron por diabetes. Se recomienda moderar su consumo y priorizar alimentos frescos.