En el marco de las actividades y campañas conmemorativas por el mes del cuidado de la salud mental, diversos especialistas en psicología y psiquiatría lanzaron una advertencia sobre la importancia crítica de identificar a tiempo las alteraciones y cambios de conducta en la población adolescente.
Los expertos señalaron que, si bien es completamente normal experimentar altibajos emocionales debido a las transformaciones físicas y psicológicas propias de esta etapa de crecimiento, existen señales de alerta que los padres no deben ignorar. Se debe buscar el apoyo de profesionales de la salud si los jóvenes manifiestan de manera persistente síntomas como una profunda tristeza, conductas de aislamiento social, estados de ansiedad crónica o prácticas de autoflagelación, tales como realizarse cortes en los antebrazos o en las piernas.
De acuerdo con los análisis clínicos, existen múltiples factores de riesgo en el entorno actual que pueden desestabilizar emocionalmente a los jóvenes, entre los que destacan de manera importante la presión escolar, los conflictos al interior del núcleo familiar, el acoso escolar o social, la exposición a situaciones de violencia y el uso excesivo o sin supervisión de las redes sociales.
Ante este panorama, la recomendación principal para los tutores y padres de familia es mantener y fomentar canales de comunicación abierta y de confianza en el hogar. Los especialistas enfatizaron que solicitar ayuda especializada ante problemas de salud mental nunca debe ser considerado como un signo de debilidad, sino como un paso fundamental y valiente para garantizar un desarrollo saludable, el cual requiere del trabajo conjunto entre la familia, las instituciones escolares y los profesionales médicos.