El aumento en las tasas de los bonos gubernamentales ha encendido las alarmas en los mercados internacionales, ante el temor de que el conflicto en Irán prolongue la inflación. Especialistas advierten que esto podría obligar a los bancos centrales a subir las tasas de interés, encareciendo créditos, hipotecas y financiamiento para gobiernos y empresas.
En países como Estados Unidos, Japón y varias economías europeas, los costos de endeudamiento han alcanzado niveles no vistos en años, mientras que los precios de la energía y las materias primas también están en alza. Analistas señalan que un entorno de tasas más altas podría afectar el consumo y aumentar la presión económica global.