El campo chihuahuense ha entrado oficialmente en su etapa más dinámica y productiva. El pasado 1 de marzo, Chihuahua dio inicio al ciclo agrícola primavera-verano, un periodo de vital importancia económica ya que en él se concentra más del 90% de la actividad agropecuaria de la entidad. La Secretaría de Desarrollo Rural subrayó que, aunque el ciclo ya comenzó, las siembras se realizarán de manera escalonada dependiendo de las necesidades de cada cultivo y las condiciones climáticas específicas de cada región.
Chihuahua reafirma su posición como potencia agrícola nacional, manteniendo el liderazgo en la producción de insumos clave como la alfalfa verde, el algodón y la manzana. Asimismo, destaca por su alta competitividad en la cosecha de nuez pecanera, cebolla y chile verde, productos que no solo abastecen el mercado local, sino que son fundamentales para la exportación. La diversidad del suelo chihuahuense permite también el desarrollo exitoso de otros cultivos como el maíz amarillo, trigo, avena, sandía y cacahuate.
Este arranque de ciclo es seguido de cerca por las fuerzas del orden y las autoridades rurales para garantizar la seguridad en el traslado de maquinaria y productos, así como para monitorear el uso eficiente del agua en los distritos de riego. La esperanza de los productores está puesta en una temporada favorable que permita mantener los niveles de rendimiento que colocan al estado en el mapa mundial de la producción alimentaria.