Una pequeña familia de flamencos rosas, compuesta por dos ejemplares adultos y una cría, fue avistada en el lago de Texcoco, Estado de México. Estos flamencos han permanecido en el lugar durante varios días, conviviendo con otras aves como garzas y patos.
El flamenco rosa no es originario del centro del país, ya que en México su presencia natural se limita al norte de la península de Yucatán. Este avistamiento en Texcoco sugiere un desplazamiento atípico, posiblemente relacionado con una mejora en las condiciones ambientales de la zona.