El crucero afectado por un brote de hantavirus llegó al puerto de Rotterdam, Países Bajos, donde las autoridades iniciaron el desembarco controlado de la tripulación y la desinfección total de la embarcación. El barco operaba con personal mínimo tras la confirmación de varios contagios y tres fallecimientos relacionados con el virus.
Las autoridades sanitarias mantienen en cuarentena y bajo monitoreo a las personas expuestas, mientras especialistas limpian cabinas, áreas comunes y sistemas de ventilación. Hasta el momento, se reportan ocho casos confirmados y dos probables de la enfermedad.