La erupción del volcán Anak Krakatoa generó un severo caos aéreo en Indonesia debido a la gran presencia de ceniza volcánica en la atmósfera. Esta situación obligó a la interrupción de operaciones en ocho aeropuertos, afectando a unos 2,300 vuelos entre cancelaciones y retrasos, lo que terminó perjudicando a alrededor de 270,000 pasajeros. Las autoridades advirtieron sobre la alta probabilidad de que ocurran nuevas erupciones, sumado a que las condiciones meteorológicas actuales complican la reanudación de las actividades aéreas.
Este volcán cuenta con antecedentes sumamente peligrosos en la región. En el año 2018, un colapso parcial en la estructura del Anak Krakatoa desencadenó un devastador tsunami que cobró la vida de 429 personas.