Adrián López, un joven emprendedor de Chiapas, viajó hasta Ciudad Juárez para endulzar el paladar de los juarenses con sus postres. Llegó a la frontera hace aproximadamente tres años con la intención de estudiar un posgrado en biotecnología, siendo ingeniero en energías renovables, pero las circunstancias lo llevaron a pausar sus estudios y encontrar un nuevo propósito en el emprendimiento.
Adrián ha encontrado en Ciudad Juárez una ciudad “muy noble” y se siente a gusto. Se promociona de manera amable, invitando a la gente a probar sus pays, que describe como de “sabor único”. Su historia destaca el talento y el espíritu emprendedor que se encuentran en las calles de la frontera.