China puso a prueba drones especializados para combatir incendios en rascacielos durante un simulacro realizado en la ciudad de Shenzhen. El ejercicio se llevó a cabo en un edificio de 151 m de altura, donde los dispositivos aéreos se elevaron varios metros para lanzar agentes extintores a los puntos críticos del inmueble, en un entorno que simulaba condiciones reales de emergencia.
La demostración destacó el uso de esta tecnología como una herramienta clave para la seguridad urbana y la respuesta ante emergencias.