Lo que debía ser el cierre espiritual del festival Mayana Koyai se transformó en una escena de angustia a las orillas del río Palar, en la India. Un imponente carro ceremonial de 18 metros de altura, perteneciente a un templo local, se desplomó de forma repentina sobre la multitud de devotos. El incidente ocurrió justo cuando la gigantesca estructura estaba siendo retirada del lecho del río tras concluir la procesión principal.
El coloso de madera y decoraciones perdió el equilibrio ante la mirada atónita de cientos de asistentes, cayendo directamente sobre quienes se encontraban más cerca de su base. El reporte preliminar de las autoridades indica que al menos siete personas resultaron gravemente heridas, siendo aplastadas por el peso de la estructura. Equipos de rescate y voluntarios trabajaron a contrarreloj para liberar a las víctimas de entre los restos del carro y trasladarlas a centros médicos cercanos.
La policía local ha iniciado una evaluación del incidente para determinar si el terreno inestable del río o una falla en las cuerdas de tracción provocaron el desplome. Este festival, conocido por su gran afluencia, ha quedado marcado por la tragedia, mientras la comunidad espera noticias sobre la evolución de los heridos y se cuestionan los protocolos de seguridad en el manejo de estas estructuras monumentales.