Cada vez más personas eligen correr como una forma sencilla y efectiva de mejorar su salud física y mental. Más allá del rendimiento o las grandes distancias, especialistas coinciden en que lo importante es dar el primer paso, encontrar un ritmo propio y disfrutar el proceso, ya que esta actividad ayuda a reducir el estrés, fortalecer el corazón y mejorar el estado de ánimo.
Para quienes comienzan, se recomienda iniciar de manera progresiva, alternando caminata y trote, utilizar calzado adecuado y prestar atención a las señales del cuerpo para evitar lesiones. La constancia y la disciplina son clave, entendiendo que cada kilómetro recorrido representa un logro personal y un avance hacia una mejor calidad de vida.