Un menor con autismo que había salido de su casa en la ciudad de Saint Paul, Minnesota, sin que su familia se percatara, fue localizado en el interior de un estanque. Al notar que el niño presentaba serias dificultades para salir del agua por sus propios medios, se realizó una llamada de auxilio a la policía local.
Los agentes respondieron rápidamente y desplegaron un dron que llegó al estanque un par de minutos antes que los primeros oficiales en tierra. Esta tecnología permitió identificar con precisión la ubicación exacta y el estado del menor, facilitando que los policías ingresaran al agua para rescatarlo a salvo antes de que la situación escalara a una tragedia.