El precio del diésel en Estados Unidos ha roto la barrera de los 5 dólares por galón, alcanzando su nivel más alto en más de tres años y encendiendo las alarmas en la economía fronteriza. De acuerdo con el Departamento de Energía de Texas, el costo promedio se ha disparado hasta los 5.4 dólares, una cifra que impacta directamente al sector del transporte de carga que cruza diariamente por nuestros puentes internacionales.
Especialistas señalan que este incremento es consecuencia directa de las crecientes tensiones en Medio Oriente, las cuales han desestabilizado el suministro global de energía. Para los transportistas, el golpe no es solo en el tanque; el alza viene acompañada de costos elevados en servicios básicos para su ruta, como estacionamiento y duchas, lo que genera una presión insostenible en la cadena de suministros.
Este fenómeno amenaza con provocar un efecto dominó en los precios de productos básicos y servicios, ya que el diésel es el combustible motor del traslado de mercancías hacia y desde México. La industria logística ya advierte que estos costos adicionales terminarán reflejándose en el bolsillo del consumidor final en el corto plazo.