Una serie de detonaciones sacudió un arsenal policial en Surin, Tailandia, provocando un enorme incendio visible a varios kilómetros de distancia. El fuego se originó en un depósito de municiones y se propagó a almacenes contiguos con materiales, generando detonaciones continuas que obligaron a cerrar una carretera cercana y evacuar viviendas del complejo.
Solo se reportó un herido leve por esquirlas, y las autoridades investigan las causas del siniestro sin descartar que el calor extremo haya sido un factor detonante. La magnitud del incendio y las explosiones resaltan la peligrosidad de este tipo de incidentes.