El volcán Etna ha registrado una nueva erupción, generando ríos de lava en el Valle del Bové, en la isla italiana de Sicilia. Esta actividad volcánica se origina en un respiradero cercano al Monte Simón, a una altitud aproximada de 2100 metros, y se caracteriza por explosiones, flujos de lava y emisiones de humo.
Las autoridades italianas han activado alertas y los especialistas continúan monitoreando la situación para evaluar el avance de la lava y su comportamiento. El Etna cuenta con un historial eruptivo de más de medio millón de años y ha presentado múltiples erupciones con ríos y fuentes de lava en las últimas décadas.