La Guardia Costera de Estados Unidos realizó un operativo para liberar a un crucero turístico que quedó inmovilizado durante una travesía por la Antártida. Un rompehielos acudió al llamado y ejecutó maniobras de apoyo para permitir que la embarcación retomara su ruta hacia aguas abiertas.
La empresa operadora explicó que el crucero no estuvo en riesgo, pero que la coordinación con la Guardia Costera permitió avanzar con mayor seguridad ante las condiciones cambiantes propias de la navegación en polares.