Un importante hallazgo arqueológico se registró en las inmediaciones de Tula, Hidalgo, tras el descubrimiento de un altar prehispánico durante las obras de construcción del tren México-Querétaro. El hallazgo corresponde a una estructura denominada momostli, la cual servía como adoratorio y recinto de ofrendas humanas. En el sitio, arqueólogos localizaron restos óseos que incluyen cráneos y huesos largos, acompañados de una serie de objetos rituales compuestos por piezas de cerámica y artefactos de obsidiana.
Especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) han realizado excavaciones controladas para documentar la estructura y rescatar los materiales antes de que continúen los trabajos de infraestructura ferroviaria. Este tipo de estructuras eran fundamentales en los centros ceremoniales toltecas, y el análisis de los restos permitirá a los investigadores profundizar en el conocimiento de las prácticas funerarias y la organización social de esta civilización en su periodo de mayor esplendor.
Los estudios de laboratorio que se realizan actualmente sobre la cerámica y la obsidiana ayudarán a determinar la temporalidad exacta del altar y su relación con otros complejos habitacionales de la zona. Este descubrimiento refuerza la importancia histórica de Tula como un eje cultural de la zona central de México y subraya la necesidad de protocolos de salvamento arqueológico en los grandes proyectos de transporte que atraviesan regiones con alta densidad de vestigios prehispánicos.