Un caso desgarrador ha conmocionado a la comunidad de Las Cruces, Nuevo México, tras la detención de Sonia Cristal Jiménez, de 38 años. La mujer enfrenta cargos criminales luego de que las investigaciones de la policía local revelaran que dio a luz de manera improvisada en la zona de Born Lake y, acto seguido, arrojó a su hija recién nacida al tanque de residuos de un baño portátil tras haber cortado ella misma el cordón umbilical.
La tragedia alcanzó un nivel de horror mayor cuando los resultados de la autopsia fueron revelados. El informe forense confirmó que la bebé nació con vida y que llegó a respirar y tragar el líquido químico azul utilizado en los tanques de estos baños, lo que demuestra que su muerte ocurrió de manera lenta y dolorosa tras ser abandonada entre los desechos. El cuerpo fue recuperado por elementos del departamento de bomberos, quienes inicialmente respondieron al reporte del hallazgo.
Este incidente ha generado una profunda indignación en la región, especialmente debido a la existencia de leyes de “Refugio Seguro” que permiten a los padres entregar a recién nacidos en hospitales o estaciones de bomberos sin enfrentar repercusiones legales. Sonia Cristal Jiménez se encuentra ahora bajo custodia de las autoridades estatales, quienes han calificado el acto como una muestra de extrema crueldad, mientras el proceso judicial en su contra sigue su curso.