Un hospital psiquiátrico en las afueras de París ha implementado un programa de apoyo para personas con trastornos de salud mental que involucra burros. La iniciativa permite a los pacientes convivir, pasear y cuidar a los animales como complemento a sus tratamientos habituales. Los especialistas explican que estas actividades ayudan a reducir la ansiedad, combatir la sensación de aislamiento y fortalecer la autoestima.
Los pacientes aseguran que el contacto con los burros les permite desconectarse de su rutina, y el personal sanitario ha observado mejoras en su comunicación, confianza e interacción social.