Tres personas fallecieron, entre ellas un niño, tras un incendio que consumió un edificio en un barrio de Queens en Nueva York. El fuego se desató en un inmueble con locales comerciales y departamentos, obligando a varios residentes a intentar escapar mientras las llamas se propagaban por el edificio.
Dos personas fueron trasladadas en estado crítico al hospital y otras cuatro resultaron lesionadas, mientras que cinco bomberos también requirieron atención médica durante las labores de rescate. La tragedia dejó un saldo lamentable y movilizó a los servicios de emergencia.