Un incendio en un rascacielos de 27 pisos de Manhattan, en Nueva York, generó una fuerte movilización en pleno centro de la ciudad. El fuego se originó en la zona de refrigeración en la azotea, presuntamente por una falla en el sistema, lo que obligó a evacuar a trabajadores y provocó afectaciones en el tráfico y transporte en la zona. Equipos de emergencia lograron controlar el siniestro tras un operativo.
Las autoridades confirmaron que tres personas resultaron afectadas por inhalación de humo. A pesar del incidente, las actividades programadas en la zona continuaron, demostrando la rápida respuesta de los servicios de emergencia.