Marichuy, una talentosa joven, crea figuras y trajes tejidos a crochet, una técnica artesanal que aprendió de su abuela a los 8 años. Este arte, que se convirtió en una fuente de ingresos durante el 2020, es ahora su pasión y hobby. Sus creaciones, que incluyen flores, figuras y vestidos, pueden requerir más de 240 horas de trabajo.
Marichuy anima a quienes desean incursionar en el arte a perseguir sus sueños y no rendirse, asegurando que con esfuerzo y dedicación todo es posible y que el arte es una forma de expresar lo que llevamos dentro.