En la madrugada del 3 de marzo, un eclipse lunar total, conocido como Luna de Sangre, fue visible en al menos 35 países de Latinoamérica. Durante su punto máximo, la luna quedó completamente dentro de la sombra terrestre y adquirió un color rojo cobrizo, un fenómeno que solo ocurre en fase de luna llena.
La NASA señaló que este tipo de alineación no volverá a repetirse hasta 2028 y explicó que el tono se produce por la luz solar filtrada a través de la atmósfera. El evento también se observó en el este de Asia y Australia, y pudo apreciarse a simple vista desde el hemisferio nocturno.